Marjoe

Título: Marjoe (Marjoe)
País y año: EEUU, 1972
Dirección: Howard Smith, Sarah Kernochan
Intérpretes: Marjoe Gortner
Guión: Sarah Kernochan, Howard Smith
Cartel de Marjoe

A la edad de cuatro años, Marjoe Gortner ganó notoriedad nacional por convertirse en el pastor evangelista más joven de la historia de Estados Unidos. Pasó la mayor parte de su infancia como tal, llevando la palabra del Señor por los pueblos sureños del Bible Belt y atrayendo a multitudes deseosas de ver al pequeño prodigio. Para ciertos habitantes de esta región famosa por su integrismo religioso, contemplar a un niño de cuatro años dando un sermón con entonación solemne y adornado por gestos dramáticos podría parecer lo más cercano a un milagro de lo que habían estado nunca. Para el resto de la sociedad, se trataba de una muestra más de la hipocresía de algunas ramas del movimiento evangélico y la impunidad con la que se engañaba a los fieles a través de estos shows, algo que años después este documental se ocuparía de sacar a la luz y denunciar con la ayuda del propio Marjoe.

Tras pasar varios años alejado de la religión e intentando olvidar su vida de sermoneador precoz, Marjoe Gortner se vio metido en dificultades económicas que le hicieron desempolvar la Biblia y el micrófono y echarse a la carretera de nuevo. Desarrolló un espectáculo que capitalizaba la popularidad del Marjoe predicador infantil y presentaba al adulto como una estrella de rock, consiguiendo atraer a las masas y llenarse los bolsillos con la facilidad de antaño. A pesar del éxito de esta segunda venida, ya no había un padre detrás que le obligara a salir a actuar cada noche y la convicción de terminar con el fraude era cada vez más apremiante. Marjoe se propuso no solo abandonar su profesión de una vez por todas, sino mostrar al público el engaño masivo que tantos predicadores evangelistas tenían montado en su país. Para ello, se alió con dos directores de documentales, Howard Smith and Sarah Kernochan, que le siguieron de gira grabando sus actuaciones y entrevistándole tras bastidores para mostrar el funcionamiento de estos espectáculos religiosos y denunciar la estafa.

El documental está compuesto en su mayoría por largas escenas que incluyen sermones, bailes, cánticos y supuestas curaciones milagrosas a través de las cuales se hace al espectador partícipe de estos revival meetings. (La forma en la que están rodados los sermones de Marjoe, con la cámara moviéndose con total libertad por el escenario, consigue por momentos inducirnos ese estado semi-hipnótico en el que muchas veces quedan sumidos los asistentes.) En las entrevistas, Marjoe describe con toda naturalidad los trucos que utiliza para manipular a la audiencia, el secreto detrás del “don de lenguas” inducido por el trance o cómo se inspiró en los movimientos de Mick Jagger para dar un aire de estrella de rock a su personaje. Aparece junto a un compañero de gremio después de una función, contando fajos de billetes entre carcajadas, o cenando con otro predicador que le explica cómo va a expandir su negocio y en qué está invirtiendo el dinero. A pesar de la incredulidad y el cabreo que produce esta enorme farsa, en el documental también hay lugar para la comedia involuntaria: en una escena vemos a Marjoe fingiendo entrar en éxtasis, sudando y moviéndose frenéticamente con la camisa abierta y los pantalones ceñidos delante de una congregación con una media de edad de 60 años, convertida en un puñado de groupies embelesadas. Es inevitable reírse de este circo y el absurdo que lo rodea, algo de lo que Marjoe es plenamente consciente: describe los detalles más disparatados de su profesión como si fuera un testigo incrédulo al que han dejado a su suerte en un lugar extraño, a pesar de llevar toda su vida desenvolviéndose en ese ambiente.

Puede que hoy en día no sorprenda mucho contemplar cómo se descubren las tácticas y trucos de estos predicadores (a pesar de la enorme influencia que “líderes espirituales” de igual o peor calaña siguen teniendo en EEUU), pero Marjoe sigue siendo indispensable como retrato de un personaje fascinante, testigo y personificación del choque cultural entre dos sociedades diametralmente opuestas en una época igual de fascinante.