Revanche

Título: Revanche (Revanche)
País y año: Austria, 2008
Dirección: Götz Spielmann
Intérpretes: Johannes Krisch, Irina Potapenko, Andreas Lust
Guión: Götz Spielmann
Cartel de Revanche

Revanche es una película de contrastes y coincidencias. Contrastes radicales entre los lugares donde se desarrolla la trama y entre sus personajes, y coincidencias fatales cuando estos se encuentran. El guionista y director Götz Spielmann crea una fábula sobre la venganza basada en los caprichos del azar, en encuentros furtivos e intenciones ocultas, y para ello nos lleva en un extraño viaje de la sordidez de un club de prostitución en Viena a la placidez de un pequeño pueblo a las afueras. Se trata de un thriller cuyo argumento principal podría convertirse en pasto de remake de Hollywood con situar la acción en cualquier ciudad norteamericana, pero cuyo ritmo pausado e interés en la psicología de los personajes la convierten en algo completamente distinto y original. 

La primera media hora de la película crea unas expectativas que no harán más que despistar al espectador durante el resto del metraje. Nos presenta a Alex, un ex-convicto que trabaja en un burdel del distrito rojo de Viena y que mantiene una relación en secreto con Tamara, una de las prostitutas. El futuro de ambos se ve amenazado por las deudas y por una inminente encerrona que el dueño del negocio le prepara a Tamara, lo que lleva a Alex a elaborar un peligroso plan de fuga que tendrá como clímax el atraco a un banco. Hasta aquí el realismo de la película roza el género documental, que Spielmann adapta inteligentemente a sus intenciones: se van estableciendo las bases y perfilando los personajes siguiendo las claves típicas del cine negro, mientras se nos muestran las durísimas condiciones de trabajo de las prostitutas y el ambiente desolador en un estilo muy cercano al cine social. En los términos narrativos más obvios, la situación al límite en la que se encuentra la pareja es el incentivo principal para que huyan y dar así el siguiente giro a la historia, pero queda claro que esta primera parte de la película tiene la misma importancia como denuncia: es un atisbo del lado más oscuro de la Europa actual, sin dramatizar en exceso pero expuesto en toda su crudeza. Mientras tanto, en el otro extremo, en la otra Europa, una feliz pareja de clase media disfruta de la tranquilidad y monotonía que reina en un pequeño pueblo cercano a la capital. Robert es un policía cuya principal preocupación profesional es mejorar su puntería, y su mujer Susanne una extrovertida encargada de supermercado. La única frustración que tiene lugar en la existencia de Robert y Susanne es que todavía no han conseguido tener un hijo, aunque esto no parece ensombrecer su feliz convivencia. Y entonces todo cambia.  El banco elegido por Alex para “financiar” su huida de Viena se encuentra en el pueblo donde viven Robert y Susanne, y este se encuentra de servicio cuando se produce el robo. El inminente cruce entre el policía y la desesperada pareja tendrá como consecuencia una tragedia que hace saltar los resortes principales de esta fábula: las ansias de venganza y sus consecuencias morales.

Moldeando las convenciones del cine negro a su voluntad, el director consigue a través de su estilo contemplativo introducirnos en el ambiente bucólico y elaborar gradualmente la tensión, sin renunciar a la rudeza de algunas escenas que evidencian la naturaleza de Alex. También hay giros argumentales que aumentan el suspense y sorprenden por su credibilidad, ya que no hacen sino obedecer los caprichos e instintos de los personajes y poner de manifiesto uno de los planteamientos más claros de la película, la importancia que tienen sobre nuestras vidas las coincidencias y el azar.

Revanche utiliza una historia de venganza para analizar a unos personajes en una situación extrema, destrozados por sentimientos de culpa, resueltos a llevar a cabo un asesinato o a cometer cualquier locura para mantener su estilo de vida. Sorprende gratamente por estar impregnada de un cierto optimismo que casi nunca se espera en este tipo de cine y que en este caso resulta reconfortante por su naturalidad. Esta observación de personajes en forma de film noir es a veces sombría pero no se centra en la desesperación y el cinismo, engancha desde el principio y resulta en conjunto una obra admirable.