Sitges 2013 | Crónica del jueves 17

Fotografia: Sitges 2013 | Crónica del jueves 17

Antes del atracón de los dos últimos días del festival (incluida una jornada de clausura repleta de films bastante esperados) tengo una jornada un poco más light, con apenas tres películas, aunque las tres muy interesantes.

Los madrugones, a estas alturas, ya no duelen y son casi automáticos. A las 10 de la mañana me planto en el Auditori para ver una película israelí que está dando bastante que hablar: Big Bad Wolves. Cuando una niña aparece muerta, el padre de la víctima y un policía, suspendido temporalmente, capturan al principal sospechoso para intentar hacerle confesar. Esta es la premisa de una película que comienza con unos espectaculares y dramáticos títulos de créditos a cámara lenta para enseguida descolorar al espectador por su continua mezcla de tonos y géneros: se pasa del drama más crudo a la comedia más tonta de una escena a otra. Al final acaba afianzándose un tono de comedia gamberra, repleta de humor negro y de bastantes barbaridades, que bebe mucho de un tono post-Tarantino, quizás demasiado trillado a estas alturas. Aún así la cinta funciona, aunque no puedo dejar de tener la sensación de que algunos de los temas más escabrosos e importantes que toca (muy relacionados con la idiosincracia y la tradición israelíes y sin esquivar el conflicto palestino) quedan demasiado escondidos por debajo de ese humor negro tan ramplón. También deja un sabor amargo un último plano innecesario que puede llevar a lecturas bastante peligrosas de la película. Con todo, un buen film.

Big Bad Wolves | FilmBunker.NET

Sin tiempo para descansar entro a ver una película bien diferente: Only Lovers Left Alive, lo nuevo de Jim Jarmusch. La peculiar visión del vampirismo del autor de Coffe and Cigarettes o Ghost Dog nos presenta a unos excepcionales Tom Hiddleston y Tilda Swinton recluidos de la sociedad pero conscientes de un mundo actual que observan y critican. Vampiros melómanos que dedican sus noches a disfrutar del arte, de la música, de la literatura, a rememorar sus siglos de vida así como las barbaridades cometidas por los humanos. Jarmusch utiliza un ritmo lento e hipnótico que engancha y aprovecha para actualizar algunos mitos vampíricos al siglo XXI más cotidiano, urbano y real. Una pequeña maravilla.

Only Lovers Left Alive | FilmBunker.NET

Un bocata rápido y, de nuevo sin pausa, vuelvo a sentarme en el Auditori para ver la cinta que acabaría llevándose el premio del público: Jodorowsky’s Dune. Dirigido por Frank Pavich, el documental nos ofrece la oportunidad de echar un ojo a la ambiciosa adaptación de Dune en la que Alejandro Jodorowsky trabajó durante un par de años a mediados de los 70. La película se centra en mostrarnos la mastodóntica escala del proyecto, algunas de las ideas más locas de Jodorowsky y, sobre todo,  el elenco de genios de los que el chileno se rodeó para intentar llevar su visión a la gran pantalla: Moebius, Giger, Dan O’Bannon, Dalí, Orson Welles, Pink Floyd, Mick Jagger, etc. Jodorowsky ejerce como maestro de ceremonias del documental con todas las consecuencias: el tipo es un auténtico showman, hilarante, excesivo y divertidísimo al que se le ven los trucos y la moto que nos está vendiendo. Pavich acierta al señalar la importancia de la fallida adaptación en lo que serían futuros proyectos como Alien, Blade Runner o El Incal de Jodorowsky o Moebius; pero se pasa tres pueblos al intentar ir más allá señalando influencias completamente arbitrarias y fuera de lugar que suenan cantan demasiado a comida de polla a Jodorowsky. Aún así, interesantísimo.

Jodorowsky's Dune | FilmBunker.NET

Crónica de @Pinker