Sitges 2013 | La tercera fase: Miércoles 16

Fotografia: Sitges 2013 | La tercera fase: Miércoles 16

El miércoles empiezo a pisar el acelerador, cada vez queda menos festival y yo empiezo a tener una agenda demasiado apretada: Hoy cinco films en total.

Toca madrugar (¡¡ocho de la mañana!!) para acercarme hasta el auditori a ver la nueva película, tras Vals con Bashir, de Ari Folman. En The Congress Robin Wright se interpreta así misma en lo que parece ser una sátira sobre Hollywood: Una major empuja a la actriz a firmar un contrato por el cual dejará de actuar de por vida no sin antes realizar un completo escaneo de su cuerpo de modo que ellos sigan haciendo todo tipo de películas con su versión CGI. A partir de ahí la película evoluciona, pasa de la imagen real a la animación y toma prestado el armazón principal de The Futurogical Congress, la novela de Stanislaw Lem, para comenzar a explorar otros terrenos, al fin y al cabo, relacionados con esa primera parte: La innovación, el aislamiento y el futuro del ser humano. Una maravillosa fábula con momentos realmente preciosos y un ligero regusto a Miyazaki.

The Congress | Sitges 2013 | FilmBunker.NET

La proyección de The Congress se vio empañada con un par de parones debidos a la caída del servidor DCP, dificultades que volverían a repetirse durante la siguiente sesión, esta vez con resultados fatales: Nos quedamos sin ver el final de Open Grave

Tras la más que interesante El rey de la montaña y la correcta (sobre todo teniendo en cuenta las condiciones en las que se filmó la película) Apollo 18, Gonzalo López Gallego tiene en Open Grave la oportunidad de empezar a labrarse un nombre a nivel internacional. En la cinta, un hombre (Sharlito Copley) despierta rodeado de cadáveres sin recordar nada de lo sucedido o, si quiera, quien es el mismo. López Gallego utiliza este punto de partida para jugar a contarnos una historia que hemos visto mil veces al revés, desde el punto de vista de unos personajes con amnesia, haciendo que, poco a poco, vayamos descubriendo de que trata la película. El problema no es sólo que al final sea más de lo mismo, sino que, en el camino, los lugares comunes y unos personajes insulsos hacen que el espectador vaya perdiendo por completo el interés en la historia. Al final, el parón en la proyección, ya casi con todo el pescado vendido, supone para el público más un alivio que otra cosa.

Sitges 2013 | Open Grave | FilmBunker.NET

Después de comer toca ver la película más 'nerd' de todo el festival. Computer Chess, rodada en blanco y negro con una video-cámara ochentera e incluyendo extractos de un documental de la época, nos cuenta la desventuras que se producen durante la celebración de una convención anual de programadores de juegos de ajedrez. Estética conseguida para una película que consigue poner una sonrisilla en tu cara pero jamás te hace reír a carcajadas. Tan simpática como olvidable.

Computer Chess | FilmBunker.NET

Vuelvo al Auditori para ver una combinación de elementos que suele funcionar muy bien con el público de Sitges: mala leche, sangre y humor negro.

Cheap Thrills, que podría definirse como la mezcla entre Una proposición indecente y Very bad things, nos narra una noche en la vida de Craig, un padre de familia que acaba de perder su puesto de trabajo y está al borde del deshaucio, en la que conoce a una excéntrica pareja millonaria dispuesta a darle dinero por realizar una serie de apuestas. Una gamberrada hilarante que encierra una reflexión más profunda de lo que parece sobre la lucha de clases y la situación de crisis económica actual. Sin duda una de las películas más divertidas de todo el festival.

Cheap Thrills | FilmBunker.NET

El día ha sido largo y me dirijo al Prado para comprobar como el fandom de Josh Whedon es capaz de llenar una sala de cine para ver una obra de Shakespeare. No sé muy bien que esperar de Much Ado About Nothing, se trata de una adaptación del texto del dramaturgo inglés rodada en un par de fines de semana, durante la producción de The Avengers, con amigos y prácticamente improvisada. A estas alturas es difícil rebatir el buen hacer de Whedon, pero ¿de verdad es capaz de cumplir incluso en “caprichos” como este? La respuesta es sí. A la alegría y diversión del texto original se suma el desparpajo y la camaradería de unos actores que, alejados del habitual proceso hollywoodiense, simplemente disfrutan con su trabajo. Cameos y guiños aparte, la energía que transmite el film es contagiosa. Una de las sesiones más ligeras y genuinamente divertidas de Sitges 2013.

Much Ado About Nothing | FilmBunker.NET

Crónica de José Ramón Grela @Pinker