Sitges: Domingo, 7 de Octubre

Fotografia: Sitges: Domingo, 7 de Octubre

La primera parada del día es el Auditori, donde me acerco para ver ni más ni menos que E.T: El Extraterrestre.

La proyección se enmarca dentro de las sesiones Phenomena, un proyecto del director Nacho Cerdá que lleva ya más de dos años recuperando películas míticas de los 70, 80 y 90 en sesiones dobles en el cine Urgel de Barcelona. Presentan la película el director de Universal Spain, el propio Nacho Cerdá y Ángel Sala, que aprovecha para entregarle una María honorífica a Dee Wallace, la actriz que interpreta a la madre de Elliot.

No creo que haga falta decir demasiado sobre esta película a estas alturas, sólo comentar que vimos una nueva edición remasterizada donde se ha arreglado la cagada de Spielberg al sustituir las armas de fuego de los policías por walkie-talkies y que jamás deja de sorprender lo ON FIRE que está Drew Barrymore durante todo el film.

Según salgo de la proyección me vuelvo a poner a la cola del Auditori. Toca ver Paranorman ('El increíble mundo de Norman' la han llamado aquí), una película de animación con aspecto y un trailer muy prometedores.

Norman es un chaval un poco marginado, tanto en el colegio como en su entorno familiar, principalmente porque dice ser capaz de ver y hablar con los muertos. La película es una auténtica joya, una de esas películas infantiles que tratan a su público con respeto, se atreve a lidiar con muchos temas adultos y todo sin dejar de lado en ningún momento la diversión y el sentido del humor. El aspecto visual es fantástico, el casting de voces está plagado de interesantes nombres (John Goodman, Anna Kendrick, Casey Affleck, Christopher Mintz-Plasse) y el guión está repleto de sutiles guiños que harán disfrutar a los aficionados al cine de terror. Un film inteligente y muy divertido que, de momento, se coloca en cabeza de mi lista de lo mejor del festival.

Hasta la noche no vuelvo a tener ninguna película, con lo que me tomo el resto de la tarde en plan tranquilo. Paseo por el pueblo, echo un ojo a los puestos de merchandising e incluso veo un rato del partido en la cafetería del Meliá, donde, claro está, el ambiente Sitges es total y no es difícil encontrarte a Paco Plaza, Leticia Dolera o al propio director del certamen, Ángel Sala.

Dan las 22:15 y entro en el Auditori para ver Lo Imposible, la película de J.A. Bayona que narra la historia de supervivencia de una familia durante el tsunami que asoló Tailandia en el año 2004.  La película tiene una factura técnica impecable que deslumbra especialmente durante la primera parte de la película, mostrándonos con mucha fuerza la acción destructora de la gigantesca ola. Después la cinta se convierte en la narración de la odisea que supone el reencuentro, con pinceladas por aquí y por allá sobre las relaciones padres-hijos o la solidaridad y compañerismo en momentos de crisis. El film roza en algún momento el melodrama facilón pero en líneas generales consigue evitarlo. Una película más que correcta, con mucho y muy buen oficio, que no subirá, sin embargo, más que al panteón de las madres que la vean en Antena 3 después de comer.

José Ramón Grela León (@pinker)