Sitges: Sábado, 6 de Octubre

Fotografia: Sitges: Sábado, 6 de Octubre

24 grados, gente bañándose en la playa, comiendo o tomando algo bajo el sol en cualquier terraza o simplemente dando un paseo. Mientras, miles de enfermos hacen cola para entrar a ver decapitaciones en una sala oscura. ¡Bienvenidos a Sitges!

El día se presenta tranquilo, no tengo ninguna película hasta las seis de la tarde. Aprovecho el tiempo para reunirme con amigos y echar un ojo a ver que ha cambiado de un año a otro. Si en Madrid se multiplican a un ritmo bestial las tiendas de yogur helado, aquí lo hacen los restaurantes de diseño.

William LustigSe acercan las seis y me dirijo hacia el Auditori. Los fines de semana se mueve mucha gente desde Barcelona y conviene ser previsor y tener en cuenta las largas colas que se montan. Toca ver Maniac, remake de la película de los ochenta de William Lustig (en la foto), al que, junto con Elijah Wood, homenajean antes de la proyección.

La película, utilizando de manera muy hábil la perspectiva en primera persona, nos muestra el punto de vista de Frank, un restaurador de maniquíes por el día, asesino de mujeres por la noche, bastante obsesionado con su madre. Maniac es una buena actualización del slasher de los 80, pero una actualización solamente estética y narrativa; se echa en falta profundizar y desarrollar más un tema que parece igual de simple que hace tres décadas. Aún así, el remake (bastante dedudor de Drive) tiene un tono bastante inquietante, escenas adrenalínicas muy bien planteadas y ejecutadas que consiguen realmente meternos en la cabeza de un psychokiller y una buena ración de Gore.

La siguiente parada es en el Cinema Retiro para ver Compliance. Más colas que consigo saltarme, en parte, gracias a llevar las entradas como un código QR en el móvil (Si alguien piensa acercarse estos días, ya sabe).

Compliance nos cuenta la historia de una encargada de un restaurante de comida rápida que recibe la llamada de un policía acusando a una de sus empleadas de un robo. La película habla de como la gente corriente, enfrentada a una figura autoritaria es muchas veces incapaz de pensar por sí misma y está dispuesta a cruzar bastantes líneas rojas creyendo hacer lo correcto.  Es un film muy bien llevado, muy divertido al principio, según te va metiendo en su juego, y bastante mal rollista al final. Su único fallo es que, estando basada en una historia real, tiene momentos bastante poco creíbles.

Después de cenar, con bastante cansancio acumulado y con las reservas de Red Bull a cero, me dirijo al Cine Prado para uno de los maratones de la noche: Especial BBC + Slice and Dice: Slasher Film Forever + Maniac Cop 2 + Class of 84. Volvemos a contar con la presencia de los directores de las películas (uno de los lujos de Sitges), que nos muestran su agradecimiento antes de dar paso a la proyección.

El público recibe bien el primer capítulo de la recién estrenada séptima temporada de Dr. Who, a pesar de no guardar demasiada relación con el resto del maratón, que empezaría con Slice and Dice.

El largometraje es un documental sobre el género slasher, desde sus comienzos hasta la actualidad, que se queda muy a medias. Alterna entrevistas con varios directores y actores (Mick Garris, Tobe Hooper, Corey Feldman) con escenas de algunas películas, resultando un esquema demasiado repetitivo, que trata el tema de manera demasiado superficial.

La bajona del documental se suma al cansancio y a las tres y poco de la mañana ya estoy atravesando las calles de Sitges en dirección a mi cama. Mientras, cientos de enfermos como yo siguen viendo decapitaciones hasta el amanecer.

Texto e imágenes: José Ramón Grela León (@Pinker)