[Domingo] Día 3: Motín

Fotografia: [Domingo] Día 3: Motín

El sol salió hoy junto con TODOS los que no gustan de hacer filas en el frío. Grrr. Una mañana lenta. Cambió la hora por horario de verano y perdí una hora de sueño. Otro grrr.

Tip #4 para moverte en SXSW: descansa.

Con una oferta tan extensa es fácil enloquecer. Acepta que no lo verás y esa afirmación te hará libre. Tendrás la eternidad para buscar todas las que se te escaparon. Guarda la guía, ella te llevará hasta la luz.

Es el día 3 y ya estoy caminando como zombie. ¿Qué hay de eso?

Francine

Los movimientos del calendario me llevaron a la proyección de Francine. Entré totalmente en blanco. Solo conocía el póster con un gatito. Que Melissa Leo interpreta a una mujer que sale de la cárcel y tiene una vida triste. Con esa sinopsis trabajó mi cerebro, basado en quiensabequé. Era el plan C.

Francine les dio oportunidad a Brian M. Cassidy y Melanie Shatzky de salir del genero docu y debutar en ficción. Controlar la historia en vez de seguirla. El guión le cayó a Melissa Leo—fresca aún de su Oscar— y la historia de la ex convicta que empieza de cero, seguro fue una rebanada de piña espolvoreada de coco invitándola a comer, irresistible.

Deprimente caso. Se desnuda al principio al bañarse, está por ser liberada. Un baño antes de enfrentarse al mundo. Afuera es difícil, está sola. Por eso cuando el gato aparece frente a su puerta, sabe que ya encontró compañía. Consigue trabajo en una tienda à la Pet Smart pero más descuidada.

Luego se complica, pierde su trabajo (y roba un perro), consigue otro empleo. Hay una escena de Melissa Leo haciendo headbanging en medio del mosh en un concierto hardcore al aire libre, llorando; y otra en un evento cristiano en la pista de rolling, patines incluidos. Francine es un filme trampa que se esfuerza demasiado. Kirk Lazarus lo dijo bien: “Everybody knows you never go full _______.”

Los directores trabajaron con pocos diálogos y se valen de imágenes y para compartir el mensaje. Melissa Leo estorba, su profesionalismo la traiciona. Aquí era requerida una actriz desconocida, con menos oficio. Esa es la virtud de Precious; sí, es porno emocional, pero como nadie sabía quién era Gabourey Sidibe, el efecto se multiplica. Evitas que se vuelva una situación ‘¿qué más podemos pedirle que haga?' Esa es la pregunta que no hice en el Q&A. ¿Hubo algo que le hayan solicitado a Melissa y ella haya dicho ‘no, no, no la jodan’?

Francine lame a un gatito recién nacido, tiene una escena lésbica y come comida para perros. Le pasa de todo. Llegué a pensar que iba a masturbar a un caballo que cepillaba. Pensé "why not?". Yo le hubiera dado el Oscar ahí. Nadie la violó tampoco.

Nicolas Cage ganó un Oscar. Su siguiente película fue The Rock, luego volvió a jugar serio con City of Angels. Kevin Spacey se quemó con Pay it forward luego de su Oscar. Denzel lloró en Johnny Q. Jamie Foxx se mamó con The soloist. Es la fiebre del Oscaritis. Te infecta cuando ganas el primero. No lo hagan chicos, no vale la pena. El proyecto bueno llegará.

Ahí fue la última vez que vi mi cuaderno de notas del día anterior. Mi primer hashtag doble: #SXSW #FAIL.

Regresé después de comer (recuerda el Tip #3). Un chófer de Catch a Chevy me preguntó si necesitaba un ride. Andan por todo el centro, promocionando, dando rides gratis y te dan información nueva. Sobre Chevys. Quizá hasta te regalen algo. Es raro eso aquí.

Black Pond

En la fila para Black Pond, la publicista pasó lista en busca de prensa. Al día siguiente me mandará un correo preguntándome qué me pareció la película que todavía no veo. "¿DeLeón?”, me dice sin verme al rostro. Apunta mi nombre desde el badge. “That's a cool name. I'm going to name my kid that". Y no la vuelvo a ver.

Antes de la proyección conocí a Tamae Garateguy, directora argentina de Pompeya. Me regaló un boleto para su peli el jueves. Ponla en el queue, nene.

Black Pond es fresca, cuidada y poco convencional. La sinopsis te vende otra cosa menos maravillosa. Este es el filme sobre adultas que Wes Anderson no ha hecho. Esta escena es una joya: “El esposo olvida que tienen visita y se va al sótano. Se queda leyendo hojas y hojas de poesía vieja que su mujer escribió y él nunca leyó. La esposa fastidiada al encontrarlo, le pide que los queme, a nadie nunca le importaron. El esposo dice: “I give a massive fuck”. Además, tiene una secuencia de sueño imperdible. Dale una oportunidad.

En 20 años, si nadie ha hecho el remake, propongo a Ben StillerKristen Schaal y Zach Galifianakis para los protagonistas. Las hijas y el amigo asiático todavía no nacen.

Hacia el final empecé a tener sentimientos encontrados.

Black Pond estaba en su mejor momento y empecé a preocuparme por The Raid. Una sola función y el hype y el buzz y poseurdom la hincharon a reventar. Odié no quedarme al Q&A. Tenía preguntas para los directores.

The Raid

Logré interesar a Tamae y su acompañante (que olvidé el nombre, lo siento) en ver The Raid. Consultarían con su anfitriona. No he visto Pompeya pero le traigo ganas. Si tus influencias son Chan-Wook Park, Takashi Miike, Quentin Tarantino, Abel Ferrara. Yo quiero ver lo que cargas.

Aún con el luto del cuaderno inspirado por el espíritu de Iko Uwais corrí rumbo al Paramount. El drama me atacó. “Mis oportunidades para ver The Raid son mínimas” ⇒ Tuit  irrefutable. #momentosteen

Vi a dos tíos con lightsabers pasar a mi lado. No quiero juzgar pero no parecían Jedis. Adelante, tengo a una chica que trabaja para una distribuidora online. Va de festival en festival escogiendo películas. No vino al SX a trabajar, estás son sus vacaciones. Me regaló una Pepsi Max caliente antes de irse a meter a la fila más adelante con su amiga que le envió un mensaje. Que es exactamente lo que debí haber hecho yo cuando @rotch tuiteó que estaba casi al principio de la fila. Grrr.

The Raid me dejó ebrio de adrenalina. Cuando John Travolta encaja la hipodérmica en el pecho a Uma Thurman. Mia Wallace vio THE RAID en su subconsciente, en ese segundo luego del golpe. ¿Cuantas veces puedes decir WOW durante un filme? Si te descuidas, te crece pelo en pecho durante la proyección.

Me voy a bajar de los superlativos. Sin embargo, tu objetivo debe ser verla en cine. El soundtrack de Mike Shinoda y Joseph Trapanese prende y la acción es increíble. Bien hecho, Gareth Evans. El cine de acción te lo agradece.

Modus Anomali

Modus Anomali me llamaba mucho la atención. Pero tendré  que verla de nuevo. Me quedaron varias dudas. Tiene sus momentos, eso sí. Siento que me perdí de algo interesante.

[esto continuará el lunes]

Jesús DeLeón-Serratos (@dj_cthulhu)