Sleepless night (2011)

Fotografia: Sleepless night (2011)

Título original: Nuit Blanche
Director: Frédéric Jardin


Esta noche nadie duerme.

Imagina una gráfica que ilustra el género de acción. Pon The Raid como el pináculo y Drive como base (para mantenerlo relevante): Sleepless Nights se ajusta entre las dos.

Sin hacer mucho ruido, la película se ha colado en varios festivales. No ha hecho ruido porque muy pocas personas le han dado una oportunidad. Eso ha sido un error. Warner Bros sí la vio, compró los derechos y ya cocina el “refrito”. Una razón por la cual no apareció en tu radar.

El cuarto filme de Frédéric Jardin, su primer thriller de acción, es una explosión de adrenalina y tensión. Desde los créditos se establece que la idea es descolocar al espectador. Desorientarle no tiene desperdicio. Sácame de mi zona de confort y la mitad de tu trabajo está hecho [piensa en Gaspar Noé].

La situación se pone difícil muy pronto para Vincent (Tomer Sisley). Ser el policía corrupto que quiere retirarse y cometer un error es apenas el inicio de su calvario. Entre él y uno de sus colegas intentan un “golpe” contra uno de los peces gordos que nadie debe intentar joder: José Marciano.

 

 

 

 

El problema es que alguien reconoce a Vincent y Marciano no tiene la fama que tiene por ser un dulce. Entonces secuestran al hijo del policía.

"What the fuck are you doing, Marciano?"

La trama se agudiza. ¿Y qué hace Jardin? Sube la tensión al número 11, por supuesto. José Marciano tiene un club exclusivo con casino, restaurante, disco, billares y drogas. A partir del momento en que llega Vincent, ya no salimos de ahí. Una decisión acertada, aunque a ratos le juega en contra.

Jardin nos pasea de una habitación a otra, de situación en situación. A cada oportunidad le aumenta nivel de dificultad. Esa noche sucede de todo en el club de Marciano. La acción explota y las tramas se entrelazan. Sleepless Nights es la respuesta si Drive no te dio la dosis de acción necesaria.